Farmacias Unidas celebró el Día del Trabajo.
Pero no con una charla más.
Lo hizo poniendo a su equipo a competir.
Para su evento de integración llevamos 2 simuladores de autos conectados en la misma carrera, para que los empleados vivieran una tarde diferente dentro de su propia empresa.
No hacía falta salir, trasladar equipos ni complicar la logística.
Nosotros llevamos toda la experiencia, instalamos los simuladores y convertimos el espacio en una pista donde cada persona podía subirse, acelerar y competir como si estuviera en una carrera real.
La magia está en algo muy simple: cuando la gente compite, se ríe, se reta y se olvida por un momento del cargo que tiene.
Ahí el jefe deja de ser jefe, el compañero de otra área deja de ser un desconocido y todos entran en el mismo juego.
Eso es integración de verdad.
Además, las experiencias pueden adaptarse al tipo de evento y al público de cada empresa:
→ Carreras de Fórmula 1
→ Turismo Competición
→ Juegos de fútbol
→ Juegos de baile
→ Peleas
→ Realidad virtual
Porque no todas las activaciones tienen que sentirse corporativas, ni todos los eventos internos deben ser iguales.
A veces, la mejor forma de agradecerle a un equipo su trabajo no es dar otro discurso.
Es regalarle una experiencia que le saque una sonrisa y le recuerde que también se trabaja mejor cuando se disfruta juntos.


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