Categoría: Eventos Empresariales

  • Simuladores de autos por el Día del Trabajo

    Simuladores de autos por el Día del Trabajo

    Farmacias Unidas celebró el Día del Trabajo.
    Pero no con una charla más.
    Lo hizo poniendo a su equipo a competir.

    Para su evento de integración llevamos 2 simuladores de autos conectados en la misma carrera, para que los empleados vivieran una tarde diferente dentro de su propia empresa.

    No hacía falta salir, trasladar equipos ni complicar la logística.

    Nosotros llevamos toda la experiencia, instalamos los simuladores y convertimos el espacio en una pista donde cada persona podía subirse, acelerar y competir como si estuviera en una carrera real.

    La magia está en algo muy simple: cuando la gente compite, se ríe, se reta y se olvida por un momento del cargo que tiene.

    Ahí el jefe deja de ser jefe, el compañero de otra área deja de ser un desconocido y todos entran en el mismo juego.

    Eso es integración de verdad.

    Además, las experiencias pueden adaptarse al tipo de evento y al público de cada empresa:

    → Carreras de Fórmula 1
    → Turismo Competición
    → Juegos de fútbol
    → Juegos de baile
    → Peleas
    → Realidad virtual

    Porque no todas las activaciones tienen que sentirse corporativas, ni todos los eventos internos deben ser iguales.

    A veces, la mejor forma de agradecerle a un equipo su trabajo no es dar otro discurso.

    Es regalarle una experiencia que le saque una sonrisa y le recuerde que también se trabaja mejor cuando se disfruta juntos.

  • VR Arena en las empresas

    VR Arena en las empresas

    8 personas en una sala.
    2 equipos compitiendo juntos.
    Y una empresa viendo cómo trabaja su gente bajo presión.

    Así funciona VR Arena, una experiencia de realidad mixta diseñada para convertir cualquier evento de integración en algo que el equipo realmente recuerda.

    No hace falta alquilar un gran recinto ni montar una feria entera.

    Puede hacerse dentro de las propias instalaciones de la empresa: un comedor despejado, un salón de eventos, una sala amplia o cualquier espacio donde los jugadores puedan moverse con seguridad.

    El juego permite competir hasta 8 personas a la vez, divididas en 2 equipos de 4.

    Cada jugador se coloca sus lentes de realidad mixta y entra en un mundo virtual compartido, donde deja de ser espectador y se convierte en parte de la misión.

    Ahí aparece lo interesante.

    Para avanzar no basta con correr, disparar o ganar puntos. Hay que comunicarse, cubrirse, tomar decisiones rápidas y confiar en los demás cuando la presión sube.

    Eso es lo que muchas dinámicas empresariales intentan explicar con charlas.

    VR Arena lo hace sentir en el cuerpo.

    Porque cuando un equipo juega, también muestra cómo se organiza, cómo lidera, cómo escucha y cómo reacciona cuando algo no sale como esperaba.

    La integración no se consigue solo sentando a todos en una misma mesa.

    A veces se consigue metiéndolos en el mismo mundo, dándoles un reto común y dejando que descubran algo simple:

    Un equipo no se construye hablando de colaboración.

    Se construye colaborando.

  • Simuladores de Autos PRO 4D con WIN en evento corportativo del BCP

    Simuladores de Autos PRO 4D con WIN en evento corportativo del BCP

    BCP reunió a su gente de todo el Perú.
    WIN llevó algo que nadie esperaba vivir allí.
    Y nosotros pusimos la carrera dentro del evento.

    Cada año, el BCP organiza uno de esos encuentros que no parecen corporativos, sino una celebración de cultura.

    Llegan trabajadores desde distintas ciudades del Perú, se encuentran equipos que solo se ven por pantalla y el día termina entre conciertos, juegos mecánicos y experiencias que rompen la rutina.

    Este año estuvimos ahí junto a WIN, pero no fuimos a “poner un stand”.

    Fuimos a crear una sensación.

    Instalamos 2 simuladores Pro 4D con movimiento real y lentes de realidad virtual, diseñados para que cada persona sintiera el auto como si estuviera dentro de una carrera de Fórmula 1.

    El asiento reaccionaba, el circuito envolvía, la velocidad se sentía en el cuerpo y todo el entorno estaba personalizado con la marca del cliente dentro del juego.

    Eso cambia por completo una activación comercial.

    Porque una marca puede regalar merchandising, poner una pantalla o hacer una dinámica más, pero pocas logran que alguien salga diciendo: “Tienes que probar esto”.

    Ahí está la diferencia.

    La experiencia no se mira, se vive.

    Y cuando una marca consigue que la gente la recuerde con el cuerpo, no está haciendo presencia.

    Está dejando huella.